Fleet Foxes - Fleet Foxes
July 27th, 2008

Seattle podrá no haber cambiado mucho en 20 años, pero su música ciertamente es el otro lado de la moneda. No se necesita describir con minucia la escena ‘grunge’ para saber que la furia estaba a la orden del día, todo lo opuesto con el primer muy esperado LP de Fleet Foxes… o al menos eso es lo superficial. Que esperar? Para empezar un poco de ese pop de costa Oeste venidero desde los Beach Boys, un toque de epicismo post 9/11, Americana de CSNY y la producción abstracta de Animal Collective, suficiente para desde un arranque meterse a los críticos al bolsillo. Quizás la clave a su individualidad, lo que los separa de sus directos referentes está en la carátula del disco: Una pintura por el Holandés Renacentista Pieter Bruegel, conocido por sus panoramas de la vida campesina con aforismos fáciles de reconocer.
En el caso de Fleet Foxes, las referencias son personales, todo desde la primera persona, como si el elusivo Robin Pecknoldn quisiese meterse dentro de cada personaje en la pintura y contar una historia distinta acompañada de un tipo de música que sólo una banda que pasó mucho tiempo en tiendas de discos podría hacer. Acompañar este disco con For Emma, Forever Ago de Bon Iver es ser transportado directamente al mundo natural, lejano del imparable paso del tiempo y el aumento de velocidad que este conlleva, todo un logro desde donde se le vea.
Atemporal es quizás la mejor descripción para el debut, pero más allá de las historias de demonios y bosques hay un cierto toque del mundo contemporáneo que no habría salido de Estados Unidos en otra década que no fuese esta, que una vez más prueban dominar en cuanto a frescura e innovación a los géneros pre-establecidos, desde Seattle hasta New York.
