The Zombies & The Yardbirds (Brighton Dome - 14/06/08)
June 16th, 2008
Las sillas de ruedas eléctricas, el campo de cabezas calvas, y tan sólo dos miembros por cada banda mítica… si, bienvenidos al regreso de los vivos murientes, u otro pequeño recordatorio que todos, si tenemos (buena o mala?) suerte llegaremos a la tercera edad. Pagando tributo a Bo Diddley en su última canción, es increible que dos de los originales Yardbirds (bajista Chris Dreja y baterista Jim McCarty) actuen simplemente como segundones para unos juveniles musos que sólo quieren masturbarse en el traste y un clon de Bez que toca las maracas entre otras percusiones. Bizarro, pero después de todo ellos sólo son teloneros para los legendarios Zombies, quienes desde este humilde punto de vista hicieron el mejor disco de los 60’s. Los sobrevivientes en este caso si son las mentes detrás de Odessey and Oracle, el cantante Colin Blunstone y el tecladista Rod Agent son acompañados por una banda de fondo relativamente menor y por el “legendario” bajista Jim Rodford - ex músico de sesión de los Kinks, los Animals y adepto a señalar a diestra y siniestra mientras toca.
Ese video en el nuevo programa de Suggs no cuenta la historia completa, pues nuestros geriátricos rockeros todavía pueden causar conmoción, el público parecerá muerto ya pero las vocales de Colin Blunstone en ‘I Love You’ y ‘Leave Me Be’ son francamente sorprendentes para un hombre de su edad, y cuyo más conocido trabajo es marcado por una cierta timidez que definitivamente no muestra acá. Por otro lado está el “Ray Manzarek Británico” Rod Argent, quien sirve como maestro de ceremonias explicando la historia detrás de cada tema como si de contar historias de sus años mozos a sus nietos se tratáse. Para cuando llega el cover de ‘What Becomes of the Broken Hearted’ es imposible no recordar las noches del recuerdo en el Peruano-Japonés de César Ichikawa y compañia.
A pesar de estar en el cartel como The Zombies, la noche incluye más temas de Blunstone solista y la casi Spinal Tapesca banda de prog-rock Argent (puntos para quien adivina de quien era) que de la banda. De hecho, Odessey and Oracle sólo es representado por el infaltable ‘Time Of The Season’, la raramente aireada ‘This Will Be Our Year’ y la ahora-prodigiosa ‘A Rose for Emily’. El final, con el público aún restringido a la cripta 44 es obviamente con ‘She’s Not There’, años atrás las muchachas podrán haber gritado desaforadamente con el ahora clásico, pero hoy por hoy es un triste adiós con un poodle, un mimo, un clon de Johnny Lydon en la guitarra (cuyos supersónicos solos son, por falta de otra palabra, repugnantes) y el papá de Bill Murray señalando a sus compañeros. Suficientemente vivos para no destruir rotundamente la imagen que tenía de ellos, pero lamentablemente confinados por la eternidad al polvoriento baúl de los recuerdos, los Zombies están con un pie en la otra. Qué pena.
