The Breeders - Mountain Battles
April 27th, 2008

Interesante pero inconsistente lexicón online allmusic.com describe a los Breeders como “Una de las bandas más prometedoras - y frustrantes del rock”. Y a pesar que quizás los laureles sean exagerados, los dos adjetivos usados para describir al supergrupo son exactos: Uno espera mucho, y en realidad lo consigue, pero a costa de la misma inconsistencia con la que dicha página está diseñada (y eso que no hablamos de su horrorosa incopatiblidad con Firefox). Pero aquí estamos de nuevo, con las gemelas Kelley y Kim Deal siendo el foco de atracción una vez más y con Steve Albini sirviendo de quinto miembro detrás de la vitrina quienes ponen por fin cierre al disco que bien pudo haber terminado por desesperar a Black Francis y separado a los Pixies… una vez más.
Olvidate de Tegan and Sara - nunca habrían sido lo mismo sin las hermanas Deal -, Deerhoof? Serían la banda más aburrida de la tierra, We Start Fires? Una promesa sin cumplir… esperen un minuto! Es que por cada banda que rompen parecen influenciar otra, pero ahí no para la contribución de The Breeders a la música actual, y a pesar de lanzar un disco prácticamente cada año bisiesto, su presencia se siente constantemente por debajo de la alfombra. A lo que la pregunta de arranque obviamente es: Mountain Battles - tan fresco como Pod? Pop como Last Splash? O mediocre como Title TK? Y la respuesta vuelve a ser, de todo un poco.
Los ocho primeros temas son consistentes pruebas de que cuando quieren hacer las cosas bien, las hacen muy bien. Un sentimiento de dejadez y auto-complacencia podría ser la tumba para muchos, pero para los Breeders son aquella inyección de vida que califica estas escasas ocasiones como momentos especiales. ‘Istanbul’ es tan pegajosa como juguetona; ‘German Studies’ destila comedia y ‘We’re Gonna Rise’ tiene la suficiente cantidad de estupefacientes para hacerla relajada mas nunca divagante. Es quizás con el ridiculo intento de balada en ‘Regalame Esta Noche’ lo que lleva el juego un poco muy lejos y los tracks que le siguen no hacen mucho para llevar el disco a su anterior estado, sirviendo más como relleno. Prometedor ya quizás no es, frustante ocasionalmente, inconsistente cada vez menos, pero como Juego Olímpico, cada fecha en la que las Deal y compañía saquen un disco se hace inmediatamente especial.
