The Kooks - Konk

April 19th, 2008

Aún recuerdo cuando Luke, con ovejezcos looks lejanos al manufacturado ‘idiota adorable’ que hoy es, no podía ni intentaba esconder la alegría al no sólo tener todos los suculentos avances de Virgin, si no también proclamar con sumo orgullo como parecía que el y su banda tenían la oportunidad de internarse en el estudio de Ray Davies. Poco después llegó inclusive a conocer a la leyenda viva, quien sabiamente decidió safarse de una colaboración con los mocosos excusandose con un viaje a Bruselas, pero por los siguientes meses, los estudios Konk se convirtieron en mucho más que un sitio de grabación, fueron mas bien un campo de entrenamiento en el que entraron cuatro comunes muchachos con una que otra buena canción y salieron cuatro pseudo-comunes muchachos con hits pulidos para lo que fuere el plan maestro de Virgin cuyos frutos monetarios fueron más simples de lo que en un principio parecían en un mercado saturado.

Entonces que hizo que los Kooks fuesen diferentes? Sus estúpidos atuendos (tener un sombrero de paja allá por el 2006 parecía ícono de no tener nada que esconder debajo del mismo)? Su progresiva imagen de boyband (por que, afrontemoslo, esta banda siempre fue dirigida al género femenino)? O quizás que simplemente tenían buenas canciones (’She Moves In Her Own Way’ fue uno de esos hits de los que uno no podía escapar)? Las tres razones pueden ser verdaderas, pero es innegable que si algo ayudó a la banda de Brighton a tener el suceso que logaron fue justamente gracias a los temas, y por más cínicos que podamos ser, es la banda misma las que las compuso y no objetó a su transformación en lustradísimos paquetes pop. La presión estaba entonces en poder re-crear el millón y medio de ventas de Inside In/Inside Out, tarea sumamente bizarra cuatro años después de sus humildes pero veloces comienzos.

Para empezar, ex-bajista Max Rafferty fue el primer sacrificado por problemas personales, reclutando al más marketeable Dan Logan en su lugar, no que esto tenga mucho que ver ya que la substitución fue hecha justo antes que el disco vea la luz pública. En si Konk es como la segunda edición de cualquier producto que puedas imaginar, ciertas partes han cambiado pero la premisa sigue siendo la misma: Hacer pop para las masas. En cuanto a composición se extraña esa frescura del debut, tan inesperada como eficiente, el primer single ‘Always Where I Need To Be’ parece simplemente ser un resumen de todo lo pasado, con unos cuantos cambios decididamente colocados para atraer al mercado Estadounidense, mientras que ‘Mr. Maker’ intenta ser un émulo del dueño de los estudios, fracasando en el intento.

Y algo más que rescatar o que siquiera nombrar? Pues no, las letras de Luke (o debería decir, Mr. Pritchard) siguen siendo parecidas, con quizás un toque más light del ligero rencor que permeaba el debut; La base rítmica sigue igual y por su lado Hugh “mirencomosalgoalacalleparaquetodosmeveanconelmismotrajequeuséenmisvideos (oquizásporquenotengootrolook)” Harris intenta establecer su propio sonido guitarrero mezclando efectos. Si podrán o no romper el mercado del otro lado del charco depende en cuanta promoción y conciertos hagan, pues parece que la música ha quedado por momento de lado y las aspiraciones han quedado demasiado cortas para los que hace menos de cuatro años no tenían absolutamente nada, ni una libra para un kebab.

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