The Gutter Twins - Saturnalia
March 5th, 2008

Como el 90% de cantantes que reunieron (o que intentaron reunir) a su banda el año pasado, Greg Dulli dejó a los Afghan Whigs a un lado para raudamente lanzar una colaboración con el rey de los colaboradores, Mark Lanegan titulada Saturnalia. Todo un dream team de dos que, obviamente, sale al mundo vía Subpop. Lo cierto es que este debut de lo que ahora es llamado The Gutter Twins (bien podría ser una referencia a Wilde) se viene cociendo desde el 2003, y el producto final es uno de esos raros discos por los que vale la pena esperar cinco años.
Desde el apocalíptico arranque con ‘The Stations’, las oscuras vocales y melodías Goth-folk de dos de los más míticos cantantes del rock estadodunidense se juntan tan naturalmente que el término “madurez musical” quedaría corto. Es como si Dulli funcionara como la chispa a la mecha de Lanegan, añadiendole un epicismo atmosférico del cual Interpol debe toda su carrera hasta hoy (muchísimo más que a Joy Division, como algunos cínicos siguen indicando) y explotando la introspección del ex-Screaming Tree a pantalla grande, todo un antídoto para la también celebrada colaboración Lanegan/Campbell.
En estos tiempos de aparente positivismo, Saturnalia es definitivamente un disco de outsiders para outsiders, y es que es muy complicado no sentirse absorbido y hasta incómodo oyendo el disco mientras el sol brilla afuera, ‘Idle Hands’ roza casi el metal mientras que ‘Bete Noire’ habla por si mismo. Pero al rededor de las referencias bíblicas y el aura infernal, ‘I Was In Love With You’ resplandece por su consistente sentido agridulce y un excelente coro por parte de Dulli, haciendolo uno de los mejores temas en un año repleto de indiepop saltarín. Tampoco es que el 2008 haya estado acaparado por alegres jovenes celebrando al clima, y si es que el lado oscuro es lo tuyo ya habrás dado repaso al nuevo de British Sea Power, pero este LP de The Gutter Twins es tan oscuro y contrastante que no pertenece a su exacta fecha de lanzamiento.
Y es así como Greg recuperó a su demonio canalizado quizás por las siempre rasposas y ultra-Hazlewoodescas vocales de Mark. Por un lado, Dulli presenta su mejor trabajo (debatiblemente) desde el último gran disco de los Afghan Whigs, Black Love de 1996 y por el otro Mark Lanegan prueba simplemente ser un Midas musical.
