Stars In Their Eyes
November 9th, 2007
“Los vivos están muertos, y los muertos están todos viviendo” cierra el final de este disco también titulado ‘In Our Bedroom After The War’, el cuarto de los indiepoperos Canadienses (que no se cansan) Stars. El track llega al climax con un crescendo de piano, cuernos y vocales trifunantes que ni el final más Hollywoodense podría igualar, una comparación que se hace menos tediosa cuando consideras que el disco está basado en una estructura narrativa y las notas dentro del disco son hechas por Daniel Handler, autor mejor conocido por su sobrenombre Lemony Snicket. La canción final es sólo el cierre perfecto a un disco que trae consigo el cada vez más popular ejercicio del himno-pop pero que también se debate entre influencias tan separadas como shoegaze, euro-pop y brit-rock.
Abriendo con el oscuro dream-pop estilo Cocteau Twins de ‘The Beginning After The End’ es claro que el recorrido y arquetípico tema del indie pop, vulnerabilidad emocional, va a estar a la orden del día. ‘Personal’ es el ejemplo de esto, siendo un análisis desenfadado y abierto de una relación pasada, todo con la infatable melodía delicada de piano como colchón. Torquil Campbell (el siniestro pero sentido) y Amy Millan (la perfectamente clara) comparten vocales a través del disco, su mezcla comunicandose en gran efecto para canciones como la temblorosa ‘The Night Starts Here’. Hay por supuesto momentos más alegres, pero siempre juxtapuestos con una sombría capa, las melodías azucaradas de ‘Bitches In Tokyo’, por ejemplo, son confrontadas por un amargo cuento de, adivinen, una relación en ruinas. Si, este es otro más en el extenso catálogo de melódicos discos sobre sufrimiento.
El estándar de los tracks anteriormente mencionados es comprometido por un par de canciones blandas que traen rutinas aurales sin mucho sentido. Y a pesar que In our Bedroom After The War es un viaje creativo, los más acérrimos fans de Stars lo podrían comparar de manera injusta con su previo, más consistente intento Set Yourself on Fire. Pero esa es otra historia.
