Panis et Cirenses

July 29th, 2007

Imaginen un grupo de extra terrestres desembarcando de su platillo volador en las primeras semanas de 1967. Sintonizando una de las entonces populares radios piratas, oyen el último hit de los Beatles, el doble lado A de Strawberry Fields Forever / Penny Lane. Suena bueno, piensan, intentémoslo. Y entonces, sabiendo nada sobre la procedencia de aquel extraño sonido ni sus antecedentes, toman la juguetonería psicodélica de esas dos canciones como una base para el resto de su carrera. Lo que es más o menos la historia de Os Mutantes, el grupo de pop Brasileño que llegaron al Barbican Centre de Londres el año pasado como parte de una serie de conciertos de Tropicalia, haciendo así su primera aparición en cualquier lugar por más de 30 años.

Bastante populares en su tierra, no hicieron un gran impacto en zonas angloparlantes hasta los 90’s, en los que su estatus como banda de culto fue remarcado por Kurt Cobain, David Byrne y Belle and Sebastian, quienes llevaron sus grabaciones a nuevas audiencias. El concierto del Barbican parecía disfrutado tanto por expatriados cariocas como por conocedores locales quienes se unieron entusiasmosamente para un evento que supero cualquier tipo de baja expectativa.

Y la baja expectativa era por lo siguiente. Originalmente hubieron tres Mutantes, y solo dos de ellos - los hermanos Arnaldo y Sergio Baptista quienes cantan mientras tocan el teclado y la guitarra respectivamente - pisaron el escenario del Barbican. La tercera, cantante/mito Rita Lee, disfrutó de una muy buena carrera solista hasta ser expulsada del grupo en 1972 (coincidentemente, la banda fue de mal en peor a partir de ese punto) y  rechazó la propuesta de participar en el proyecto de reconciliación. Su reemplazo, Zelia Duncan, trae una voz flexible y poderosa junto con un efervescente entusiasmo a un escenario dominado por siete otros músicos liderados por los hermanos Baptista.

Esta presente grabación lanzada por Republic Of Music es muy bien bienvenida (especialmente por que el bootleg que rondaba era de pésima calidad), no sólo como documento de una noche maravillosa, si no como testimonio de que una reunión si puede funcionar. Desde la parodia de spaghetti western del ‘El Justiciero’ pasando por la gran balada que es ‘Desculpe, Babe’ - esta vez tocada como aparece en su recientemente rescatado disco en inglés del ‘71, Technicolor - hasta las diferentes texturas de grandes temas como ‘Panis et Cirenses’ y ‘Ave Lucifer’ para culminar con el carnaval que es ‘A Minha Menina’; Nunca hubo nada como Os Mutantes, y aún no lo hay.

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