Tristemente Felices

June 30th, 2007

Cuando allá por Julio del 2005, la banda de Birmingham lanzó su debut ‘The Back Room’, sólo aquellos que esperaban al Interpol Británico decidieron comprarlo y guardarlo. Pero seis meses, dos singles y varios conciertos clave después, Editors eran una de las bandas más inovcadas en conversaciones estudiantiles, revistas de música e, increiblemente, los charts (después de que el disco subió impresionantemente al puesto 2 en año nuevo). Por que?, quizás el público comprendió que en el fondo, la banda era algo más que la imitación a Joy Division que podían sonar en primera instancia… o quizás simplemente necesitaban telonear a Franz Ferdinand.
Casi dos años después y con una confianza desbordante, los Brummies contra-atacan con un disco diseñado para elevar su status en el inconciente popular. Propulsados por el noviazgo entre el cantante Tom Smith y DJ de radio 1 Edith Bowman (cinismo?), su primer y épico single de este disco ‘Smokers Outside The Hospital Doors’ ya escaló al Top 10 y An End Has A Start parece poder seguir su camino este Domingo.

Así como el primer single, este disco es mucho más abierto, dejando los claustrofóbicos sonidos que los hicieron conocidos por un sonido amplio, panorámico y hecho para la FM. Se siente la predominante mano de Jacknife Lee detrás del vidrio, quien al parecer siguió el truco de A Weekend In The City (disco de Bloc Party también producido por él), enfatizando cada uno de los instrumentos en diferentes secciones e intentando lograr un sonido pristino sin barreras.

Creciendo de manera notoria, las letras de Tom Smith han cambiado radicalmente. Era obvio que ya no podía hablar sobre la alieniación urbana que permaba The Back Room, pero factores diversos guiaron su dirección, inclusive el cambio de sonido llegó de manera oportuna y como anillo al dedo. Del no saber adonde o por donde ir, An End Has A Start parece reflejar aquel inminente sentido del final, pero con un optimismo leve que muy pocas bandas han logardo plasmar, una mano en la frente y la otra en el carriaje, siempre conciente de si mismo. Esto, al parecer, viene de un lugar genuino, ya que mientras estaban grabando el disco la abuela de Tom murió de cancer (inspirando así ‘Well Worn Hand’), y poco después un amigo de su colegio fue asesinado, justamente al mismo tiempo en el que él entraba en su romance con la mencionada DJ. Tracks como ‘The Weight Of The World’ son transparentes prueba de esto “Mantén una luz en aquellos que amas” predica Smith, “Estarán allí cuando mueras”.

Pero es en vivo donde esta banda salta al nivel estratosférico, como probado en Glastonbury. Su juego de luces los ha acompañado desde que firmaron un contrato discográfico, sólo que ahora, y tras 500,000 unidades de su debut vendidas, la emoción se ha visto compartida tanto por sus acérrimos ‘Cult of Editors’ como por los casuales curiosos (la mayoría de los cuales, desde tatuados góticos hasta esposas solitarias terminan firmando el pacto, convertidos en fans).


Editors - Smokers Outside The Hospital Doors (Melkweg)

Al menos por ahora tienen una substancia que otros actos de estadio como Coldplay o Keane parecen haber perdido (o nunca tenido, dependiendo de tu opinión), al intentar tomar ese mismo camino de comercialidad, esperemos que los Brummies no la pierdan, en eso y en su intensidad racae su propia originalidad.

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