Entre Brokeback Mountain y Trainspotting
April 30th, 2007
Mago Timmins ha hecho que caiga sobre mí un hechizo: no importa cuán aburrida pueda ser la melodía que escuche, siempre permaneceré pegado a los audífonos encantado por su voz. Ella solo abre la boca para hablar sobre la tristeza, la miseria, la decepción y demás tópicos que el blues y el country han hecho suyos. Pero los Cowboy Junkies, que no son ni vaqueros ni yonquis (en primer lugar, son canadienses, y en segundo, son más tranquis que tu abuelita), regresan con un disco que desde la portada, un nudo en forma de corazón atado al medio de una soga tirante, tal vez más que nunca, se regodea en aquellas materias, que aunque parezcan ya manidas en exceso, aún hacen mella en alguno de nosotros.
Podríamos afirmar que nos enfrentamos a un casi disco concepto, con letras que se extienden en menciones a las relaciones interpersonales de nosotros, los humanos, siendo las familiares las más saltantes (Michael, hermano de Margo y guitarrista de la banda, es dueño de las letras, además de productor del disco). Sus melodías siguen siendo un compendio digno de escucha por todo aquel fanático de Neil Young y la Velvet. Cuerdas, mandolinas, pianos, kalimbas, y por ahí algunos retoques digitales, son el arsenal sónico que los Junkies muestran ahora. Y está bien, aunque si nunca comulgaste con su fórmula, este disco no te va a convertir en lo absoluto.
Sí, puede que este sea un típico fans only cd. Soy uno de ellos, no me cuesta admitirlo. Margo, tan lánguida y pálida como siempre me sigue gustando, ya lo dije, y hay algunos temas, crudos y ásperos que llegaron a sorprenderme. “Brand New World”, el tema con que abre el álbum, podría ser un ruta interesante para la banda a futuro, y casi al final, la extensa “Mountains” también es otro highlight. El resto es lo mismo desde su lejano The Trinity Sessions del 88 (sí, leíste bien, ochenta y ocho). Veremos cómo lo reciben a éste. Aunque los mass media nunca les han prestado atención, ni si quiera se esfuerzan. Así es cuando confunden “relajado” con “letárgico”. Ya hay diccionarios online, ¿sabían?
