Horrrorrr!!!
March 15th, 2007

Si esta reseña hubiese sido hecha hace más de seis meses cuando The Horrors sacaban ‘Sheena Is A Parasite’ al mercado, el título habría sido indiscutiblemente “Con La Plata Baila El Mono”. Si señores, la carátula en la NME cuando solo tenían dos singles en el mercado puede haber sido parte de su campaña “Transformemos esta influyente revista musical en un semanario de modas”, pero me sorprendería que ningún papael impreso con la cara de la Reina no haya sido transferido a la cuenta de nadie en el proceso. Pero hoy por hoy, con su debut ya en las tiendas, la banda de ricachones de Southend ha probado tener el talento necesario para acompañar la billetera.
Ponles un ataúd con ruedas y podrían ser fácilmente rivales de Pierre Nodoyuna y Patán en ‘Los Autos Locos’. En estos días en los que un poco de gel y ropa pegada te hace ‘Indie’ y todas las bandas parecen vestirse igual, hay que darles un poco de reconocimiento por al menos intentar parecerse a ‘Enterradores Victorianos’, facha que los ha metido en aprietos más de una vez pero también les ha conseguido (bizarra pero entendiblemente) carátulas en Vogue y un contrato exclusivo con la marca italiana de zapatos Vandini.

Dejando de lado las sombras y la laca, ‘Strange House’ es un impresionantemente bien cohesionado debut, repleto de guiños a las interesantes influencias de sus creadores. Los once cuentos de la cripta que se encuentran en este disco son el trabajo de una banda. Cada pieza, desde los certeros ritmos del baterista Coffin Joe empastados casi a la perfección con las macabras lineas de bajo de Tomethy Furse; pasando por la innovadora manera de usar la guitarra por parte de Joshua Von Grimm; los juguetones y sesenteros sonidos que salen del teclado de Spider Webb y culminando con la voz y letras del que definitivamente es uno de los frontman más especiales hoy en día: El culto anexo de la banda Faris “Rotter” Badwan.
Con tres productores a bordo (Jack Zinner de Yeah Yeah Yeahs, Jim Sclavunos de The Bad Seeds y Allan Moulder quien trabajó con Depeche Mode) , era casi un hecho que ‘Strange House’ iba a tener la cualidad de mostrar lados diferentes de la misma banda, desde sus momentos más accesibles hasta sus excavaciones a lo más profundo de su tierra sónica. Parte de esto significa la diversidad de influencias que esta joven banda tiene: The Fall (’Excellent Choice’), Joe Meek (’Thunderclaps’), Screaming Lord Sutch (escritores originales de ‘Jack The Ripper’), The Damned (’Sheena Is A Parasite’) y hasta The B-52’s y John Leighton (’She’s The New Thing’).
En toda esta bonanza de garage-goth-punk-pop-surfrock uno podría olvidar las letras, teatralmente expedidas por Rotter, las cuales podrían ser fácilmente descripciones literales de una exagerada película de horror o reinterpretaciones de poemas de Poe.
Si, serán aborrecidos, pero también son idolatrados. Por fin, después de mucho tiempo, música que horrorizará a todo al que no le fascine.
