Quemando cerebro con…
January 22nd, 2007Prosigue nuestra maratónica labor, esta vez con los ex-teloneros de Sonic Youth, Radiohead y los Flaming Lips: Deerhoof y su nuevo disco, Friend Opportunity.
Oido, escrito y descrito por El Manza.

Nunca me he drogado con nada. Pero, por ejemplo, si “Rock Lobster” fuera heroína, no tendría ya la computadora donde estoy escribiendo esto. Hay música pastrula que hace que vueles y te dejes llevar, y hay otro tipo de música pastrula que en efecto puedes disfrutar, no porque te sumerja en un estado mental relajado, sino porque, como tiene que ser, está bien hecha. Friend Opportunity encaja perfecto en ambas. Su anterior disco, The Runners Four (2005) tenía como 20 canciones y parecía que podía tener muchas más. Ahora solo han editado un disco con solo la mitad y algo más de media hora de duración (contando los 10 minutos del último track “Look Away”, además de sus 12 portadas elegibles incluidas), pero esa sensación de “qué loco este sonido” permanece.
El disco arranca brutal, con “+81” y “Believe E.S.P.”, perfectas muestras del sendero que ahora ha escogido Deerhoof. Ya no tanto pop-hecho-para-marear, sino los arreglos debidos para canciones perfectamente ensambladas. Las líneas de bajo y la voz de Satomi Matsuzaki, eso que hace John Dietrich en la guitarra, y el gran aporte de Greg Saunier en la teba, 8 discos después, ha encontrado la perfección. Sus canciones hacen que estés atento a qué será lo próximo con lo te salen al siguiente segundo de esa parte que estás disfrutando.
Deerhoof es la clase de banda que debes escuchar olvidándote de todo lo que otras bandas (incluyendo ellos mismos) han hecho antes. Te pueden sonar hip-hop, te pueden sonar a Tom Zé, caray, ¡te pueden sonar a Wilco! O a algo que nunca has escuchado, por supuesto, pero que no debes dejar de pasar. Así que le paras la oreja o… no, imposible que pase desapercibido, por Dios. Tocarlo repetidamente sin discreción.
