Una Vida en la Corte

January 14th, 2007

Muchos lamentan que con el cambio de década, venga el cambio de rumbo, y a raíz de eso, la decadencia. Aquella conclusión me resulta apresurada, si es que para comenzar, todo lo anterior no ha sido aprehendido. ¿Es de sorprender que Queen hiciera un éxito funky con “Another One Bite The Dust”? Eran patas de Michael Jackson, cuando éste era negro, osea, cuando sabía hacer música. ¿Qué es inconcebible que hayan sacado luego un álbum dance como HOT SPACE (1982)? Si lo escuchas con atención, verás que tiene cosas más rescatables que solo aquel impagable dúo con Bowie. La fiebre disco aún duraba y la placa apuntaba directamente a esos antros de baile; además temas como “Cool Cat”, íntegramente cantada en falsetto por Freddie es simplemente para aplaudir de pie.

Y si con su eclecticismo no les bastaba, aún guardaban el recurso de la reinvención. OK, tal vez el concepto no es el apropiado para el caso que nos ocupa, pero dejaré constancia que lo uso para resumir la premisa “talento necesario como para sacar un buen disco luego de uno que no le gustó a nadie, y volverle a gustar todo el planeta”. THE WORKS (1984) tiene muchos significados, pero me quedo con éste: Ésta es la obra de la Reina. Se pusieron todos los pantalones. Sacaron su “empresa” adelante. La Reina regresaba con disco y gira, con parrillas de luces multicolores, y Freddie nuevamente en mallas. Con videos caros, y coreografía censuradas. Hay gente que desconoce el verdadero significado de la “provocación”…

Si tal vez Freddie tuvo mucho que ver en editar el anterior disco a despecho de lo que opinen el resto (May y Taylor han dejado muy en claro posteriormente que ninguno de ellos quería que ese disco llegara a las vitrinas), con estos 9 temas la banda firma el mejor disco de aquella década, con himnos arena-rock que merecen volverse a tocar y corear. Yo me paro cada vez que escucho “Radio Ga Ga”. Es inhumano contenerse. Es sobrecogedor apreciar a casi la mitad de Brasil agitar las palmas en la pequeña coreografía del coro cuando Mercury lo entona en Rock En Río.


Queen - Live In Rio (Works Tour) - Part 6 (6/7)

No contento con eso, como para demostrar que Dios alguna vez tuvo bigote y nació en la isla de Zanzíbar, repitió la faena en el Live Aid, en el estadio de Wembley. Son los 25 minutos más espectaculares en la historia de los conciertos benéficos.

Lo que vino después, con A KIND OF MAGIC (1986), era consecuencia lógica. Pop grandilocuente, para interpretarlo con estallidos en vivo, para hacerle corear a la gente “tirererererereeeeee”, y que se esmeren en contestarle. La voz de Freddie está en su tope mágico, la guitarra de May suena tal pulcra, la base rítimica del parco John Deacon y el siempre dispuesto Roger Taylor es un relojito suizo. Un disco pop para las masas. Para que te guste. Para que lo cantes. Para que lo recuerdes, entre otras cosas por ser la última vez que verías a Freddie ahí arriba, cantando en vivo. La década la cierran con el inofensivo THE MIRACLE (1989), y en los albores de la siguiente década vuelven a sorprender con INNUENDO (1991). Si algo me faltaba para que mi eterno respeto y agradecimiento hacia la banda no se desvanezca, era que me demuestren que morirían en su ley. Freddie está agonizando, pero lo hace con clase, con garbo, y sobre todo, con jactancia. Su maquillaje se corría, pero su mantenía su sonrisa. Me demostró que tenía los huevos más grandes de la galaxia cuando flaco e irreconocible, se deja hacer primeros planos para el video de “These Are The Days Of Our Lives”, solo para decirme “I still love You”. Esos son héroes. Los que mueren sin vergüenza por lo vivido, y sin miedo al qué dirán. Queen es más que mi banda favorita: es la experiencia más intensa que he llegado a vivir. Through the sorrow, or through the splendor, don’t take offense at my innuendo…

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